martes, 3 de noviembre de 2015

Déjame decirte que..


Déjame decirte que..

No quiero dormir contigo para que al día siguiente antes de despertarte pueda contarte los lunares de la espalda y saber que eres mío. 
Quiero sentarme a tu lado en la cama, hablar de algo, lo que sea, que estemos a gusto y comiences a mirarme como siempre me miras cuando ya no aguantas más, que me cojas de la barbilla y me des un beso aunque yo siga diciéndote que no, que me mires a los ojos y veas que estoy igual que tú, en la misma situación, aunque a veces no quiera reconocerlo. Quiero que acabemos tumbados y que no te apetezca despegarte de mi lado, que nos durmamos abrazados el uno al otro y al despertarme a media noche me encuentre tus brazos rodeándome y presionándome contra tu cuerpo, que al moverme abras los ojos un poquito solo para preguntarme si estoy cómoda y vuelvas a dormirte. Que por la mañana, si me despierto yo primero pueda contemplarte dormido y si te despiertas tú, me contemplarás un instante más y comenzarás a inquietarte, me quitarás ese mechón de pelo de la cara, y me darás un beso en la mejilla, todo ahí cambiaría, depende si me despierto o sigo dormida, pero no te moverías, no dejarías a la sábana interponerse entre nosotros, tal y como no dejas al aire cuando me tienes cerca.
No es que no quiera que seas mío, es que no quiero decirlo, ni ir promulgándolo para que sea cierto, quiero que tú te lo consideres, que nos tengamos cariño, que no te acobardes al decir lo que tenemos o lo que somos. Que reconozcas que piensas en mí si lo haces, y que me cojas de la mano si te da la gana cuando vamos por la calle a kilómetros de distancia, esté quien esté, que me dejes en la puerta del portal y que no se te olvide darme el último beso, pero por ese día que sino no aguantamos.

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